Como los mártires de todos los tiempos

Monday 31st March, 2008
Encarcelados, castigados por anunciar el Evangelio,
Pedro y Juan vuelven a los suyos.
¿Tienen o no a Dios de su parte?
¿Obedecen o no el mandato de Jesús?
Pues no piden verse libres de la persecución,
sino mantenerse fieles en el anuncio de la Palabra.
Dios no está de "nuestra parte"; está de parte de todos.
Dios no está sólo con los enviados; está con todos.
No es fácil entenderlo bien, pero es el camino.
Da a veces la impresión de que nos pasamos la vida
trabajando para nosotros
tratando de conseguir de los demás y de Dios
el reconocimiento por todo lo que hacemos.
No trabajamos ni hacemos las cosas
para que nos quieran, sino porque les queremos.
No se trata de ganarse el cariño de nadie
sino de dar a todos el nuestro.
Es otra forma de entender la vida,
la paternidad, el magisterio, el sacerdocio...
¿Cómo aprenderla? No hay muchos caminos.
Jesús lo dice así a Nicodemo: Volver a nacer...
del agua y del Espíritu.
No busques razones, convicciones... sólo amor.

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